La valuación se ha desarrollado con el tiempo en la mayoría de las zonas geográficas, aunque el conocimiento de estos desarrollos en gran parte se ha perdido o siguen desconocidos.

La Valuación se ocupa de la estimación de los valores de los bienes que sirven de referencia para el pago de contribuciones relacionados con la traslación de dominio de dichos bienes, en las operaciones donde se otorgan en garantía hipotecaria o prendaria; así como para la toma de decisiones por parte de los contratantes en operaciones comerciales y como opinión pericial para coadyuvar en la solución de controversias judiciales o arbitrales.

De acuerdo con el Dr. Aznar (2012), la valoración es la ciencia aplicada que tiene como objetivo la estimación de un bien, teniendo en cuenta los elementos de comparación, características o variables explicativas que lo caracterizan, el entorno económico-temporal en que se encuentra, mediante la utilización de un método contrastado de cálculo aplicado por un valuador profesional, y que permita al experto incorporar tanto el conocimiento objetivo y las variables cuantitativas, como el conocimiento subjetivo y las variables cualitativas.

En la actualidad, a nivel global, la importancia de la valuación de todo tipo de activos está fuera de duda. En cualquier sociedad moderna para un gran número de actos económicos es necesario conocer el valor de los bienes aplicados. Empezando por las expropiaciones de los gobiernos, siguiendo con sucesos cotidianos como juicios civiles, transacciones inmobiliarias, compra-ventas, así como valuaciones catastrales para fines impositivos. La valuación de bienes es un hecho trascendente en cualquier país, cuanto mayor es el progreso económico, al ser más intensa la actividad económica, también es mayor la necesidad de una mejor y más ajustada valuación de bienes en esa sociedad. Todas estas circunstancias han provocado la intervención de las propias administraciones para regular el proceso valuatorio y se ha propiciado la regulación y estandarización de los procesos de valuación a nivel nacional e internacional.

El objetivo de la MVB es impartir formación especializada en la valoración de activos a profesionales en ejercicio para la generación de capital humano de excelencia y de alto nivel competitivo en la solución de problemas relacionados  con los servicios de valoración de activos para las sectores privado, público y social; así como el campo de la docencia e investigación, que sean capaces de elaborar proyectos de innovación en los servicios de valoración de activos, que contribuyan a incrementar su confiabilidad, credibilidad y efectividad.

 

La Maestría en Valuación de Bienes está diseñada de tal manera que toma en cuenta los siguientes aspectos.

Formación de valores: Aplicado a lo largo de todo el programa, principalmente en la materia de Introducción a la Valuación y en la de Derecho en la Valuación, en donde se les da a conocer a los alumnos el compromiso ético y de valores que adquirirán.

Perspectiva de género: En todas las materias de la maestría se hace énfasis sobre la importancia de la equidad de género, trabajando en equipo y desarrollando actividades relacionadas con el tema.

Educación ambiental: Este tema es tratado principalmente en las materias relacionadas con la valuación agropecuaria y ambiental. Asimismo, en las demás materias, los alumnos deberán tomar en cuenta este tema.

Las estrategias del programa son:

  • Enfatizar los aspectos metodológicos aplicados al desarrollo de los proyectos particulares y de interés para las empresas de la región relacionadas con la actividad valuatoria.
  • Vincular a través de los proyectos a los profesores-investigadores de la Facultad de Ingeniería con las empresas e industrias en donde laboran los participantes.
  • Ofrecer el programa en horarios apropiados que no interfieran con las actividades regulares de profesionales en activo.
  • Impartir el programa en formato de cohorte generacional para asegurar el avance académico y seguimiento de los proyectos y lograr tasas de graduación altas.

El programa contempla la admisión de tres perfiles de estudiantes.

  • Profesionistas en activo empleados en empresas con convenios vigentes o con intención de vincularse con la Facultad de Ingeniería. Sus proyectos se insertarán en el ámbito de los convenios Empresa-FI.
  • Profesionales en activo en empresas valuatorias sin convenio con la FI. En este caso el alumno realizará su proyecto autorizado por su empresa, pero de manera independiente.
  • Recién egresados de las carreras de ingeniería, arquitectura, administración y ciencias y que no trabajan en la industria, con disposición de participar de tiempo completo en el programa y en el proyecto que la facultad le asigne.