Equipo-redCIAQ

El Centro de Investigaciones del Agua de la Facultad de Ingeniería, a cargo de la Red de Monitoreo de Precipitaciones Extremas, promueve un proyecto incluyente con la participación de personas con sordera, así lo dio a conocer el Dr. Alfonso Gutiérrez López, coordinador general del CIAQ.

Según explicó el docente e investigador, entre los múltiples servicios que la RedCIAQ ofrece se encuentra la elaboración de un reporte científico de tormentas, dicho reporte se envía a autoridades como Protección Civil municipal y estatal, y cuenta con la medición de variables como temperatura, precipitación, velocidad del viento, dirección, radiación solar, punto de rocío, humedad, presión atmosférica, y una explicación para fines científicos y de investigación.

El reporte es elaborado por personas sordas, que después de haber sido capacitadas por la maestra Marilú Meza Ruíz -colaboradora del proyecto-, pueden operar la red, y obtener los datos y la interpretación de los mismos. Hasta el momento han participado cuatro personas con esta discapacidad, sin embargo, actualmente solo se cuenta con la participación de Libna Herrera Curiel.

“Libna opera la red, sabe cómo funciona, puede bajar la información de precipitación, temperaturas, analizarla, ordenarla de mayor a menor, graficar la información, realizar mapas, para que la información se haga pública”, destacó la maestra Meza Ruiz.

El doctor Gutiérrez López indicó que el principal reto del proyecto es que una persona con discapacidad auditiva y con un nivel académico menor, pueda involucrarse y realizar estas actividades: “No es fácil para ellos. El soporte de todo lo que aquí se realiza y de todos los desarrollos que estamos realizando, son bases científicas de tesis de licenciatura, maestría y doctorado”, explicó.

Sin embargo, el docente universitario aseguró que el trabajo de los sordos ha sido clave en la elaboración de los reportes, y afirmó que la sordera solo es una limitante, pero no un impedimento para que estas personas puedan desarrollarse.
“Al tener una discapacidad, tienen otros sentidos muy agudos. Libna detecta si algún dato está mal, si está repetido, o cosas que uno da por hecho. Tiene una agudeza en otros sentidos que debemos aprovechar, y la prueba está en que aprendió muy rápido”, dijo Gutiérrez López.

Debido al avance presentado en el caso de Libna Herrera, el Dr. Alfonso Gutiérrez planteó que el siguiente paso, antes de que empiece la temporada de lluvia, es el poder monitorear las sequías, y la idea es que Libna se encargue de este nuevo proyecto, e incluir a más personas con sordera para continuar con el monitoreo de precipitaciones.

Por último, el docente expresó: “Si realmente decimos que la UAQ es incluyente, tenemos que dar todo, hasta el espacio físico. No serán alumnos, pero al igual que a un alumno de licenciatura y maestría, se le debe dar un espacio para trabajar. Creo que no podemos presumir que somos incluyentes si no hacemos por darles un espacio a estas personas”.

En este sentido, la Dirección de la Facultad de Ingeniería, apoyó con la aprobación de un espacio de trabajo, por lo que Libna Herrera ya cuenta con un lugar adecuado para realizar sus actividades, mismo que comparte con alumnos de maestría.

El doctor Alfonso Gutiérrez indicó que cualquier interesado en recomendar a una persona con sordera para trabajar en estos proyectos, puede comunicarse al 1921200, extensión 6401 o al correo alfonso.gutierrez@uaq.mx.