Claudia-Hiram

 

De las oportunidades que brindan los programas de maestría y doctorado, de la División de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ingeniería, destaca la Movilidad Académica a otras instituciones del país o del mundo. Los estudiantes tienen la oportunidad de realizar una estancia académica o de investigación a favor de su preparación profesional y personal, como lo hicieron Claudia Aidé González Cruz e Hiram Arroyo Chávez, ambos, estudiantes del doctorado en Ingeniería.

Claudia Aidé tuvo la oportunidad de cursar un semestre en la Universidad de Notredame, en Indiana, Estados Unidos, y ahí pudo colaborar en el Departamento de Ingeniería Aeroespacial y Mecánica, analizando la dinámica de sistemas complejos enfocados a sistemas mecánicos; y aseguró que esta experiencia fue enriquecedora porque conoció trabajos de todo el mundo, lo cual ayuda a expandir el conocimiento.

La estudiante también indicó que su estancia académica representó “salir de la zona de confort y enfrentar nuevas experiencias, como convivir con otras personas y conocer nuevas metodologías de trabajo” y expresó que es todo un reto comprender las materias y el aprender de diferentes culturas.

“La metodología de los investigadores es muy interesante porque existe una fuerte interacción entre la Universidad de Notredame y la industria. Los proyectos están enfocados en resolver problemáticas reales”, y señaló que esta experiencia ayuda a extender las redes de colaboración, así como los contactos y a darse cuenta de que la capacidad de los estudiantes mexicanos no es menor, ya que se encuentran al mismo nivel de conocimientos.

Por su parte, Hiram Arroyo realizó su estancia académica en la universidad de Nueva Gales del Sur, en Sydney, Australia, con el objetivo de aprender los avances tecnológicos que se desarrollan en ese país, para poder compartirlos y aplicarlos en México.

De igual forma, coincidió con Claudia Aidé en que los mexicanos contamos con el conocimiento y la mismas capacidades, pero si tenemos diferencias en cuanto a la infraestructura y el presupuesto.

“La movilidad es un reto. Vas con la carga de estar representando no solo a la Universidad, sino a tu país. Quieres quedar bien y dejar huella, y más si tu objetivo no es ir de paso, sino ir más a fondo. Es bueno plantearse metas y lograr los objetivos a corto plazo. Es una experiencia que te marca profesional y personalmente”, explicó el estudiante.

Asimismo, Arroyo Chávez afirmó que el apoyo del asesor es un gran impulso para que los alumnos puedan realizar la estancia en el extranjero, por lo que sugirió una buena comunicación y planeación con el mismo.

La Dra. Luz Pérez Rea, coordinadora del área de Movilidad Académica de la DIPFI, indicó que “la idea de las estancias es que haya un intercambio de ideas, que los muchachos aprendan como se hacen las cosas en otros lados para que cuando regresen lo apliquen (…), eso nutre la investigación y el avance del conocimiento, porque si se quedan en un solo sitio aprenden los vicios y cómo se hacen siempre las cosas. El hecho de ir a otro lado, ver cómo lo hacen otras personas en otros países, les ayuda a valorar lo que tienen es su país y aprender a ver las cosas de otra manera”.

Por otra parte, dijo que la mayoría de los alumnos teme irse de movilidad puesto que no dominan el idioma, pero el principal temor es que piensan que no van a reunir los conocimientos que se les demandarán.

“Tenemos una cultura de subestimarnos, de pensar que los mexicanos no aprendemos suficiente como para ir a otro país y decir: “yo soy ingeniero y puedo hacer lo que hace cualquier ingeniero de aquí”. Es cierto que tenemos deficiencias, pero también ellos las tienen. No contamos con el equipo que necesitamos pero con lo que tenemos logramos hacer muchas cosas. Los chicos también comprenden su verdadero valor”, señaló la investigadora.

Por último, la Dra. Pérez Rea afirmó que los alumnos que deseen realizar movilidad, deben planearlo con un año de anticipación y en colaboración con su director de tesis y coordinador de posgrado, para que puedan irse y regresar con éxito.

“Cada alumno tiene que programar su movilidad y gestionarla porque está en una formación de posgrado, donde están enfocados a desempeñarse como futuros investigadores, y dentro de las capacidades y competencias que ellos deben desarrollar, es gestionar sus recursos. El hecho de hacer movilidad les da un valor agregado. Nosotros sólo somos un apoyo metodológico porque los alumnos tienen que conseguir sus cartas de aceptación, sus recursos, hacer sus informes, sus compromisos”, explicó la docente.