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Por: Abiel Jiménez.

Gracias a la implementación de un sistema de cultivo con regulación de condiciones ambientales, investigadores del Campus Concá Facultad de Ingeniería llevan a cabo la producción de sardinita mexicana (astyanax mexicanus) para su comercialización en ornato, al inducir con éxito el desove simultáneo de parejas de este pez y el manejo de sus crías.

El Dr. Guillermo Abraham Peña Herrejón, responsable del Laboratorio de Bioingeniería Acuícola en dicho espacio universitario, explicó que lo anterior es posible al simular las condiciones de temporada de lluvia -momento en el que ocurre la reproducción del ovíparo- en la que se da un aumento del nivel del agua y una disminución de la temperatura durante la noche, regresando a la normalidad al día siguiente.

Con este sistema de cultivo se pueden regular simultáneamente la temperatura, los compuestos nitrogenados, el pH, la dureza, el fotoperiodo y el flujo y nivel del agua. Se compone de un diseño modular con la capacidad de intercambiar peceras ya sea de 30 o de 100 litros o hasta 30 peceras de 15 litros, según sea necesario, con la ventaja de conectarse en un modo de recirculación.

La producción se realiza ajustando las condiciones ambientales del sistema y los niveles que requiere el organismo para su reproducción e inducir el desove. Cuando se obtiene una puesta, el sistema permite retirar en cualquier momento la pecera y moverla a un segundo sistema en donde las crías podrán manejarse con las condiciones adecuadas para su crecimiento.

Indicó que la sardinita mexicana es una especie nativa de la región de Concá, en el municipio de Arroyo Seco, que hasta el momento no ha sido aprovechada para su comercialización; esto representa una oportunidad de negocio pues Querétaro es uno de los estados que reporta menor número de unidades productivas de peces de ornato a nivel nacional.

“La comercialización de peces de ornato puede llegar a ser un negocio rentable. Adicionalmente, el espacio requerido para su producción es mucho menor a la de peces para alimento, ya que generalmente las especies de interés van a ser más pequeñas pudiendo cultivarse en peceras pequeñas, además de que se pueden acomodar de forma vertical para aprovechar el espacio y aumentar el número en un área”, detalló Peña Herrejón.

Actualmente, en el Laboratorio de Bioingeniería Acuícola del Campus Concá se realizan pruebas de cultivo de diferentes especies nativas, como el bagre y la acamaya, que podrían tener un potencial y una granja de producción de tilapia.

Para llevar a cabo este proyecto, Peña Herrejón recibió la colaboración de Julieta Sánchez Velázquez y la asesoría del Dr. Juan Fernando García Trejo; y el financiamiento de la primera edición de la Convocatoria para la Obtención de Productos 100% UAQ, lanzada por la División de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ingeniería.