Mosca2

Entre 30 y 40 kilos de biomasa a la semana para alimentar aves de corral y tilapias se generan en la Planta Piloto de Producción de Mosca Soldado (hermetia illucens) en el Laboratorio de Bioingeniería del Campus Amazcala de la Universidad Autónoma de Querétaro, proyecto de investigación creado por estudiantes y docentes de la Facultad de Ingeniería del área Agroindustrial y de Biosistemas.

Al respecto, el Dr. Juan Fernando García Trejo, coordinador de la Maestría en Ciencias en Ingeniería de Biosistemas y responsable de la propuesta, explicó que la planta piloto cuenta con un área de jaula de vuelo; una zona de incubación para el manejo del huevo con el clima y la luminosidad adecuadas; un área para el desarrollo de la larva donde se tiene los cultivos verticales y una para el procesamiento de las harinas que se quieren obtener.

La mosca soldado fue seleccionada de entre otros invertebrados por su fisiología y su habilidad metabólica, ya que puede llegar a comer diariamente el doble de su peso. Tiene un ciclo de vida de 60 días aproximadamente: en sus dos primeras semanas logra su desarrollo óptimo y en las siguientes cuatro semanas es útil al 100 por ciento para el proyecto. Para mantener un cultivo constante es necesario contar con el ciclo completo: huevos, larvas, pupas y adultos.

La larva de este díptero es saludable para la dieta de aves de corral y peces; sin embargo, para evitar que se conviertan en adultos rápidamente, se le somete a un procesamiento: primero se les sacrifica a base de shocks eléctricos, medida permitida por la Comisión Internacional de Eutanasia de los Animales; luego, se les pone a secar para eliminar el agua; posteriormente, se muelen, se texturizan y, a partir de aquí, se extraen las harinas y los aceites deseados.

La biomasa obtenida es rica en aminoácidos, ácidos grasos y tiamina; en cambio, los aceites pueden tener ácidos omegas al convertirse en insaturados. Este tipo de alimentos balanceados para el mercado agroindustrial se conjunta con el proyecto Algaelinkages de producción de microalgas para enriquecer la dieta de aves y peces tanto con nutrientes vegetales como animales.

Debido a que la mosca soldado puede comer prácticamente cualquier cosa, puede usarse para degradar desechos del sector agroindustrial. Es por ello que se les alimenta con cítricos, excremento de vacas, carne y despojos de peces, residuos provenientes de las distintas áreas de producción del Campus Amazcala, con el fin de estudiar cuál es la dieta que logra la mayor eficiencia posible.

El Dr. García Trejo resaltó que, de acuerdo con el Banco Mundial, México es uno de los países que más se destaca por la generación de desperdicios, ya que se desecha entre el 20 y el 30 por ciento de lo se consume. Es por ello que la planta piloto implementa la degradación de esta materia con el fin de hacer del Campus Amazcala un espacio con cero residuos.

Bajo esa premisa, se comenzó a trabajar anteriormente en iniciativas como la reutilización de agua de los invernaderos y los sistemas de recirculación en acuapónica. En cuanto a desechos sólidos orgánicos, los restos vegetales se emplean para la elaboración de empaques biodegradables; por su parte, los inorgánicos, como plásticos, se utilizan para invernaderos.

En la planta piloto de producción de mosca soldado colaboran los 25 integrantes del Laboratorio de Bioingeniería, entre ellos estudiantes e investigadores de licenciatura, maestría y doctorado de las áreas Agroindustrial, de Biosistemas y de Diseño e Innovación; así como un representante de la empresa “Pro Ento”, la cual impulsa el proyecto junto con el Campus Amazcala.

Mosca1

Mosca3