3.Pieles

Por: Abiel Jiménez y Valeria Álvarez

Una estructura dinámica y semiesférica para casa habitación formada por módulos que, mediante un motor y un detector de luminosidad, se contraen o se expanden dependiendo de la cantidad de luz exterior es resultado del proyecto “Pieles inteligentes”, desarrollado por estudiantes y docentes de la Licenciatura en Diseño Industrial e Ingeniería en Automatización.

La LDI Violeta Álvarez Granados, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), explicó que en esta primera fase la propuesta consistió en crear un prototipo de domo automatizado y con materiales ligeros y flexibles que puedan soportar temperaturas y condiciones de exteriores, además de resistir el movimiento constante de cada uno de los módulos.

“La idea es que sea tan simple y tan intuitivo que cualquier persona pueda interactuar con él. Retomamos un proyecto anterior enfocado en domos geodésicos, en el que utilizamos estructuras esféricas para aprovechar la posición del sol; entonces, como ésta es nuestra condición, el tipo de domo es perfecto porque son simétricos”, afirmó.

“Pieles inteligentes” es una analogía de las funciones de la piel humana que pretenden emular los módulos de la estructura; esto debido a que en el humano la piel sirve como barrera de protección y como regulador de la temperatura corporal, entre otras funciones, lo que genera un comportamiento específico a distintas condiciones.

Se trata de un concepto que parte de la biomimética, la cual se enfoca en tomar características de la naturaleza para aplicarlas al diseño de productos. En este sentido, la estructura propuesta por los estudiantes de la UAQ pretende controlar la cantidad de luminosidad o temperatura de una casa durante el transcurso del día mediante el aprovechamiento de la cantidad de luz y la posición del sol para el ahorro de energía.

“Los paneles se mueven de manera lineal, es decir, por segmentos; esto permite que el domo esté dividido por cortes transversales. Las condiciones exteriores van a mover cada uno de los segmentos; de esta manera si tú necesitas el 80 por ciento de iluminación, entonces ciertos segmentos de la esfera se abren o se cierran”, precisó Álvarez Granados.

La propuesta se conecta directamente con una corriente del diseño que estudia la comunicación y la interacción que se da entre los objetos y las personas para contribuir a la creación de espacios dinámicos.

“La idea es simplificarlo al máximo e incluso aplicarlo en lugares compartidos en los que no hay un responsable de abrir o cerrar la ventanas del edificio; el sistema automáticamente toma estas decisiones para que la convivencia en el interior sea más placentera”, aseguró.

En este proyecto participaron: Fátima Alcántar Rodríguez, de la Licenciatura en Diseño Industrial; Gabriela Sosa Olvera y Rodrigo González Arreola, de Ingeniería en Automatización; y Juan Manuel Fernández Parra, de nivel posgrado. Fue financiado por el Fondo de Proyectos Estudiantiles de la Facultad de Ingeniería y con un aporte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

La siguiente etapa de este desarrollo consistirá en hacer autónomos todos los módulos que componen el domo, para que cada uno se pueda mover de manera independiente; asimismo, elaborar paneles más grandes para casa habitación; además de implementarlo en mobiliario, específicamente en luminarias.