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La Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ) llevaron a cabo en sus instalaciones el Primer Simposio de Micro y Nano Fluídica a nivel nacional, que tuvo como fin conocer a los diferentes grupos que trabajan en el tema y establecer redes de comunicación para impulsar esta área de la ciencia.

La iniciativa fue promovida por el Laboratorio Nacional de Micro y Nano Fluídica, con sede en el CIDETEQ y en el Campus Aeropuerto de la UAQ, con la colaboración del Centro de Investigaciones en Materiales Avanzados y el Centro de Investigación en Química Aplicada, informó la Dra. Janet Ledesma García, coordinadora de la carrera de Ingeniería en Nanotecnología de la UAQ.

El evento contó con expertos de las universidades Nacional Autónoma de México, Autónoma de Zacatecas, Veracruzana, del Centro de Investigación y Estudios Avanzados Monterrey, del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, del Centro de Investigaciones en Óptica, del Centro de Investigaciones en Computación del Politécnico, del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica y de la Universidad Simon Fraser de Canadá.

La Dra. Ledesma García indicó que en los últimos años la microfluídica ha tomado cierta relevancia en diferentes centros de investigación en México, sin embargo, aún se encuentra en desarrollo. Por ello, dijo, es importante iniciar una colaboración que permita conocer los avances y las capacidades de cada grupo en el país, mediante talleres, cursos e intercambio de profesores y estudiantes.

En su ponencia, la investigadora explicó que, junto con el CIDETEQ, forma parte de un equipo multidisciplinario que ha trabajado desde algunos años en el desarrollo de sistemas electroquímicos de energía, tales como celdas miniaturizadas de combustible que convierten energía química en eléctrica, mediante la utilización de catalizadores.

Detalló que comenzaron con un dispositivo microfluídico robusto con desempeños relativamente bajos; pero a lo largo de los años han logrado disminuir el tamaño del chip y se han obtenido mejores resultados. La Dra. Janet Ledesma puntualizó que se pretende llegar al desarrollo de celdas de combustible microfluídicas adheribles al cuerpo que utilicen fluidos corporales humanos.

Con este tipo de innovaciones tecnológicas buscan alimentar dispositivos biomédicos que demandan una baja cantidad de energía eléctrica, con aplicaciones muy específicas para que puedan ser autónomos. Además, podrían utilizarse para censar iones, biomoléculas, ácido úrico, glucosa y colesterol, inclusive para desarrollar un biosensor.

En este sentido, indicó que otro de los proyectos de investigación es el que encabeza la Dra. Vanessa Vallejo Becerra, coordinadora de la carrera de Ingeniería Biomédica UAQ, quien trabaja en la detección de neurotransmisores mediante el diseño de bioelectrodos que analizan la serotonina, sustancia relacionada con diferentes patologías asociadas al trastorno depresivo, esquizofrenia, entre otros padecimientos.